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Wednesday, June 26, 2013

Saudades

Uno pasa la vida hilvanando historias. Continuas, discontinuas, torcidas y hermosas. A veces se nos hacen nudos, a veces tenemos que cortar y empezar de nuevo. Tomar un hilo nuevo y seguir creando.

Una vez escuche que la vida no puede ser vivida viendo por el espejo retrovisor. Es muy común quedarse colgado en el pasado, pero es igual de frecuente encerrarlo y huir de sus recuerdos, de esas pequeñas cosas que algún día fueron importantes pero se han convertido en un constante recordatorio de una época o de esa persona que nos causa dolor. Es triste  pero llega un momento en que aprendemos a vivir con las ausencias o con los recuerdos.

Llega ese momento en que se es posible visitar ese lugar, escuchar esa canción, usar ese vestido sin que se agolpen todos esos sentimientos y se haga un nudo en la garganta, o un silencioso vacío se apodere del cuerpo. A veces parece imposible, pero siempre llega, probablemente tarde... pero llega ese momento en que con nostalgia pero sin dolor. Con tristeza pero sin llanto hacemos las paces con nuestras nostalgias y las abrazamos y las invitamos a convivir con nuestra recién aprendida felicidad.

Thursday, February 04, 2010

Llorar sin fines de lucro



Me parece necesario reivindicar el santo derecho de llorar. Llorar así por qué sí, por que lo siento y por qué quiero. No con el malsano placer de hacer sentir mal a nadie, ni con la calculada efectividad de obtener algo, si no llorar por que te nace, por qué es más una necesidad fisiológica que una maniobra de racaudación fiscal.

Hombres: entiéndalo y acéptenlo a veces las personas necesitamos llorar, tanto como necesitamos sonarnos la nariz, es sonarnos el alma para sacudirla y lavarla. Siempre me ha parecido muy triste e injusto eso que la sociedad les ha hecho, eso de vetarles su derecho al llanto, de condenar al hombre que llora y llamarlo marica. Llorar no tiene sexo. Uno nace llorando y es lo más natural. La gente aprende a hablar, a caminar y a reirse por imitación, sólo llorar es algo que nadie nos enseña.

Lloramos conmovidos, lloramos de tristeza, de alegría, de risa, de coraje y de impotencia. Con o sin mocos, con o sin berridos y créanme que nada hermana más que compartir el llanto sin necesidad de justificantes.

Así que sin chantajes, sin dobles intenciones reclamo el derecho de llorar, sin que nadie me critique a mí y a mi sexo entero, ni me minimice por eso. Por que cuando uno llora es por que las emociones no le caben en el cuerpo.


Thursday, November 19, 2009

Intérprete de silencios


Me gustas cuando callas

Tengo la horrible costumbre de ponerle apodos a la gente, es algo así como mi personal tag, rara vez llamó así a las personas en su cara, a veces olvido los nombres, pero los apodos jamás. Cada quien se gana el suyo así que no me siento tan mal. Probablemente yo tenga los míos, me parece justo.

Hoy escuché esa versión y recordé que hace como año y medio lo conocí en el cumpleaños de una amiga. Era amigo de su novio y después de eso me invitó a salir. Le gustaban los buenos vinos, la buena mesa y el vocabulario florido, se quejaba de su vida "burguesa" a mí eso me daba risa, eso de brindar con un vino caro por la hambruna mundial. (No que esté excenta, pero tampoco me quejo) Luego le dió por leerme poemas... no me malentiendan, no soy una perra sin corazón, simplemente es raro... al menos para alguien que recién conoces. El caso es que se dió la tarea de instruirme en Bennedetti, Sabines, Béquer, Machado y demás románticos. Sin saber que yo ya estaba instruída, sin saber que yo había dejado de ser cursi a los 15; Insisto no me malentiendan, Dios sabe que hace tiempo que padezco de Yuria como diría Sabines, pero me es difícil ablandarme con el primero que me recita el poema XX de Neruda, que es bueno pero es simplemente el más obvio, ni el primero que me dedicara "Me gustas cuando callas". De ahí que se ganara su mote de "Neruda". El caso es que mientras me decía que era como la noche callada y constelada yo escuchaba incrédula y pensaba que en realidad no hay muchos buenos intérpretes de silencios. Escasean ya que es literalmente lengua muerta. Hay silencios ensordecedores y hay silencios que son vacío y no me malentiendan, hay vacíos que quieren ser llenados. Hay abismos que te regresan la mirada diría Nietzche (aunque en otro contexto). pero hay quien se niega a ver el abismo, lo mira imaginándose que es otra cosa como un niño que tiene que pasarse un trago amargo y entonces el vacío se sale de su contenedor y lo rodea todo.

Por un segundo él comprendió. Vió mi cara de quien escucha pero no entiende y se excusó, me dijo que la poesía es de quien la hace suya (en tono defensivo). Lo cual es cierto no me malentiendan... Ante la defensiva, le dijé que estaba equivocado, me refería a que para hacerla tuya se necesita más que recitarla y se necesitan más que palabras. No creo que lo haya entendido. Creo que nunca le escuché nada que fuera parecido a su voz. Además creo que soy más del tipo de acciones, no de palabras, palabas he escuchado muchas y si fuera de poemas creo que funcionaría más algo de Girondo aunque me dijeran que tengo aliento de inseticida y extremidades de palmípedo pero soy su lu.

Sunday, October 11, 2009

De las cosas que poblaron mi infancia




Iba camino a mi casa en medio del tráfico, cuando esta imagen me hizo sonreir. Venía en un camión repartidor. Instantáneamente me transportó al comedor verde del depa en la colonia Roma y a una típica escena de la merienda, mi hermano haciéndose máscaras de jamón, se ponía una rebanadita en la cara, luego con gran precisión con los dientes le hacía los ojos y la naríz y ya puesta hacía el hueco de la boca y se la iba devorando de a poquito. Hay que saborear la vida con todos los sentidos qué no?

Sunday, October 04, 2009

Otoño





















Oficialmente el verano se acabó. Extraoficialmente el verano nunca se acaba en esta ciudad, que igual tiene 35º en Noviembre que en Agosto. Pero las lluvias aparecen intermitentemente deteniendo la actividad del tráfico, las botas remplazan a las sandalias de quienes se guían por "lo que viene", los tés imperan sobre las nieves de limón, los abrigos en los aparadores sustituyen los vestidos de verano. Casi todo permanece igual, sólo cambios sutiles, pero igual hay que cargar un suéter, igual desaparece ese olor a hierba de noche de verano, igual sabemos que el año empieza a morir e igual pasamos los días sólo un poco más grises y más apagados esperando a que llegue de nuevo el veran. Aunque éste sólo dure un segundo.

Saturday, May 23, 2009

La última de Batman



Ahora sí esto se siente desolado, desaparecieron las trescientoscincuentaycuatromil ridículas figuras de acción que amenazaban con sus capitas y armas sofisticadas el cuarto de Memo. Por años me pareció de lo mas absurdo que el cuarto de mi casi treintón hermano estuviera adornado con tanto juguete, que ocupaba vital espacio en su librero. Colgados en el techo los avioncitos, pegados a las paredes los hombres araña y en pleno combate el resto de la liga de la justicia, me sacaban ronchas cada vez que entraba a esa baticueva.
Pero por fin un año después de casarse decidió sacarlo todo, lo metió en cajas y lo guardó. Nunca habrá otro cuarto así porque Monze como yo, tampoco es fan de semejante estilo interior. Nunca volveré ha hacer un comentario sarcástico sobre sus monos y ahora si me queda claro que se fue ese niño que siempre me sacó de quicio, que me sacaba tremendos sustos al subir las escaleras, que me tiraba de la bici y que no me dejó aprender a manejarla, ese que cuando yo tenía 3 me dijo que si alguien me pegaba, ya estaba grandecita para aprender a defenderme sola. Ese que a media noche me exasperaba despertándome para contarme como le había ido. Indiscreto como él sólo sabía ser, teatrero y exgerado. Que se comía todo mi plato para evitarme un castigo, que se desvelaba conmigo haciendo infinidad de cortes precisos en mis maquetas, que me hacia el paro y mentía sobre mi paradero o me secuestraba a mitad de la noche para seguirle a la parranda y se chutaba el sermón echándose la culpa. Ese quien se salía siempre con la suya con una sonrisa y un chiste blanco, rojo y morado. Ese que llenaba todo el espacio, acaparaba toda la atención y ahora deja un librero vacío. Ese que es la hermana que nunca tuve, y que nunca fue mi hermano. Siempre ha sido mi colega, mi cómplice y mi amigo.
(Ya sacó los monos, y el clóset cuándo?!?!?!)

Monday, April 23, 2007

smell like teen spirit


Yo creo que en mi otra vida fui junkie...
Me encantan los olores del thinner, de los solventes, de la pintura, los barnices, la gasolina, los marcadores esterbrook... en fin. Toda clase de olores prohibidos para menores de edad. No sé por qué. Pero soy de la teoría de que ninguno de nuestros sentidos como el olfato tiene un poder tan sutil y penetrante como el los aromas en nuestra memoria.

Hay imagenes que se nos quedan grabadas para siempre, pero creo que con el tiempo si son muy malas las bloqueamos, si son buenas las hacemos en nuestra memoria aún mejores, incluso hay otras que simplemente se van desvaneciendo como una hoja llena de trazos en carboncillo.

Hay sonidos que reconocemos, pero a veces aún una canción que fuera en algún tiempo pasado nuestra predilecta. En un momento presente, nos es imposible de reproducir en la memoria.

El sentido del gusto es el más ambiguo de todos, yo al menos he cambiado mucho a lo largo de mi vida, recuerdo que de niña me encantaban los algodones de azúcar; y en una ocasión hace algunos años vi un vendedor y me causó esa misma emoción que antes, fui corriendo a comprar una de esas nubes color rosado, y Dios! que empalague!!, sólo pude con dos pequeños trozos. Por el contrario, el olor a azúcar quemado aún puedo reproducirlo en mi cabeza y me sigue provocando el mismo placer que de antaño. (calmate! viejita de antaño).

El tacto es tan cotidiano, que no le damos importancia, todo el día nuestra piel esta rozando con la ropa, los instrumentos de trabajo, la baranda metálica y fría de las escaleras, otra piel, el frío, el calor... que se ha vuelto de lo más instrascendente...

Sin embargo el olfato se adentra en lo más primitivo de nosotros, a veces no como una imagen que nos trae un recuerdo concreto, si no más bien un sentimiento irracional: felicidad, miedo, seguridad, paz, etc. A veces es muy difícil descifrarlo, pues no nos acordamos bien a bien del recuerdo primario de ese olor, relacionado con un hecho específico y que provocó en nosotros una reacción, que incluso se pudo generalizar a un grado de determinar parte importante de nuestra personalidad o nuestros gustos. Por ejemplo alguien me comentaba justo ayer que no le gustaban los mariscos por cómo olían. A mi me encantan los mariscos y aunque su olor al prepararlos no sea lo más agradable, a mi me huele a mar, a vacaciones de navidad, y de ahí se desata una cadena: a pelo mojado con agua de mar, besos salados, castillos de arena húmeda, aire caliente de trópico, piel con bronceador y plástico de salvavidas.

Por ejemplo recuerdo el inicio de clases, me encantaba el olor a libro nuevo, al plástico de los empaques de los útiles, el del caolín de las hojas de los cuadernos, el de los uniformes recién estrenados, el olor al salón de clases justo el primer día (ya los demás estás tan acostumbrado que no lo notas)al plástico de la lonchera y del frutsi de uva, del aluminio impregnado a chocolate, a zapato con suela de goma sin usar. Y justo eso, el conjunto de esos olores hacían para mi el parte indispensable del paquete del regreso a clases. Aún ahora, cuando compro un libro nuevo, o salgo de la papelería con una bolsa repleta de cosas, siento esa alegría, esa ansiedad, esa curiosidad y un poquito esa tristeza de cuando se acaban las vacaciones.

El olor a carbón y anafre de la obra me devuelve inevitablemente a la sierra: al aroma de una fogata perfumada con ocote. Me encanta ese aroma a hierba, a leña, a verde. Ese olor de alguna manera inexplicable me abraza y me suelta al mismo tiempo a las barrancas.

Las personas cada una tiene un olor peculiar, algunos casi imperceptible, otros demasiado profundo como para olvidarlo. No sé lo demás, yo al menos no puedo dejar de voltear la cabeza ante una loción de hombre deliciosa, o incluso el olor particular de algunas personas al pasar.

Thursday, March 01, 2007

Amores Perros





En memoria de Odin

Once años, once meses, once días y cerca de once horas. Fue el tiempo que Odín apropió con su presencia un espacio difícil de llenar, aunque también difícil de entender.
Me atrevería a decir que fue feliz. Increíblemente inteligente y con un mal carácter inversamente proporcional a su descomunal tamaño de chihuahueño sobredesarrollado.

Gustaba de la comida gourmet y de sazón internacional: paella, arroz griego y chino, disfrutaba de su riguroso baño diario de sol. Era un ser totalmente dependiente, chantajista emocional, egocentrista y manipulador. (Dicen que todo se parece a su dueño... sera?).

Odín me da la certeza de que el amor es extraño, especialmente un cariño tan difícil de describir, un amor hacia un ser que no puedo decir que fuese recíproco. Totalmente irracional: un ser chiquitín, molesto, orejón, latoso, mordelón, delicado, maricón, y para nada ganador de un concurso de belleza.

Aún así después de todo, lo extraño, La casa se siente extrañamente vacía, aún a veces llego esperando encontrarlo en la puerta recibiéndome agitando su colita y con su cara de reproche, extraño la manera en que se trepaba a mi maleta y se ponía a aullar cada que salía de viaje, extraño su expresión de total incomprensión, sus reclamos de cariño, sus lloriqueos maricones, y su calorcito en mi regazo.



Cursi... lo sé no puedo evitarlo.

Monday, October 30, 2006

San Lunes


Hoy camino hacia el trabajo, me encontré con un pájaro muy pequeñito, su plumaje era color amarillo, su pico naranja. Estaba hecho bolita, parecía que tenía frío, lo cierto es que las hormigas empezaban a llegar frenéticas, furiosas, hambrientas, desesperadas.

El pajarito dormitaba plácida y eternamente. Lo miré y sentí ternura. Se me hizo tarde en la mañana.

Ahora son las 6:30 hora de partir. Pero la noche ya se apoderó de la ciudad. Hoy mucho más temprano que ayer y mañana un poco más temprano que hoy.

Yo no creo en los signos, pero seguro estos no son presagios de buen agüero. Al menos sé que el verano nos fue raptado brutalmente, (como todos los veranos) Que la semana comienza, y que el año ha empezado a morir.

(Foto de Dennis Dunleavy)