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Wednesday, June 26, 2013

Saudades

Uno pasa la vida hilvanando historias. Continuas, discontinuas, torcidas y hermosas. A veces se nos hacen nudos, a veces tenemos que cortar y empezar de nuevo. Tomar un hilo nuevo y seguir creando.

Una vez escuche que la vida no puede ser vivida viendo por el espejo retrovisor. Es muy común quedarse colgado en el pasado, pero es igual de frecuente encerrarlo y huir de sus recuerdos, de esas pequeñas cosas que algún día fueron importantes pero se han convertido en un constante recordatorio de una época o de esa persona que nos causa dolor. Es triste  pero llega un momento en que aprendemos a vivir con las ausencias o con los recuerdos.

Llega ese momento en que se es posible visitar ese lugar, escuchar esa canción, usar ese vestido sin que se agolpen todos esos sentimientos y se haga un nudo en la garganta, o un silencioso vacío se apodere del cuerpo. A veces parece imposible, pero siempre llega, probablemente tarde... pero llega ese momento en que con nostalgia pero sin dolor. Con tristeza pero sin llanto hacemos las paces con nuestras nostalgias y las abrazamos y las invitamos a convivir con nuestra recién aprendida felicidad.

Wednesday, March 20, 2013

Hoy perdí un arete

Hoy perdí un arete cuando apenas lo estrenaba.
No tuve oportunidad de disfrutarlo. No me dí cuenta en que momento lo perdí,
cuando miré simplemente ya no estaba. Mi par está incompleto y ya nunca será un par de aretes,
podrá ser un dije u otra cosa, pero nunca más un par.

Perdí sin darme cuenta algo más que un arete el día de hoy, no sé en que momento lo perdí
cuando miré simplemente ya no estaba, ahora está incompleto y ya nunca será lo que era antes
podrá ser otra cosa, pero jamás volverá a su estado original.

Puedo enmendarlo, rehacerlo, pero nunca volverá a ser igual.

Friday, March 30, 2012

Luna gitana

Es increíble presenciar las coincidencias de dos cuerpos que sin conocerse se comprenden, se siguen y bailan.
foto: Julián Melero

Sunday, July 24, 2011

Salgan con una mujer que no lee


Salir con una mujer que no lee la pueden encontrar en un bar cualquiera. La pueden encontrar entre la humareda de cigarros, sudores de borrachos, y luces multicolores de un exclusivo antro. Donde sea que la encuentren, ella estará sonriendo. Asegúrte en insistir en seguir hablando, aún cuando la gente que esté con ella aparte la mirada. Atráela con trivialidades poco sentimentales. Escoge frases hechas mientras te ríes por dentro. Por las noches quédate con ella más tiempo del debido cuando sea necesario. Ignora tu palpable y evidente cansancio. Bésala en la lluvia bajo el débil brillo de una lámpara callejera, házlo así por que lo viste en una película. Observa la falta de significado que tiene. Llévala a tu departamento. Descarta la idea de hacerle el amor. Cógetela.

Permítele que la ansiedad por tener un contrato que ni siquiera está escrito, te envuelva suave e incómodamente en una relación. Encuentra intereses en común en el mismo terreno como que les guste el sushi o la música regional. Construye un impenetrable lugar en ese terreno. Hazlo sagrado. Retírate cada vez que los vientos se pongan fuertes o las tardes se hagan demasiado largas. Habla de cosas sin importancia. Piensa poco. Permite que los meses pasen desapercibidos. Pídele que se mude contigo. Déjala que ella se encargue de la decoración. Discutan por cosas ilógicas como por ejemplo, que la puta cortina del baño necesita cerrarse para que no se junte el moho. Deja que pase un año sin que te des cuenta. Empieza a darte cuenta.

Imagínate que probablemente te vas a casar con ella porque ya perdiste mucho el tiempo de todas maneras. Llévala a cenar al piso cuarenta y cinco de ese restaurante que está fuera de tus posibilidades. Asegúrate de tener una vista hermosa de la ciudad. Tímidamente pídele al mesero que traiga una copa de champagne con el modesto anillo dentro de el. Cuando ella se de cuenta, pídele que se case contigo con todo el entusiasmo y la sinceridad que puedas mostrar. No te preocupes si sientes como que tu corazón se estrellara en un vidrio. Para el caso, tampoco te preocupes si de hecho no lo sientes. Si hay aplausos permite que se estanquen. Si ella llora, sonríe como si nunca hubieras estado más feliz. Si ella no lo hace, sonríe de todas maneras.

Deja que los años pasen desapercibidos. Consigue una carrera no un trabajo. Compra una casa. Ten dos hijos asombrosos. Trata de educarlos bien. Falla frecuentemente. Cae en una aburrida indiferencia. Cae en una indiferente tristeza. Ten una crisis de la mediana edad. Lleguen a viejos. Contempla tu falta de logros. Siéntete por momentos satisfecho pero la mayor parte del tiempo siéntete vacío y etéreo. Siente, cuando salgas a caminar que quisieras no regresar o como si el viento pudiera llevarte. Contrae una enfermedad terminal. Muere, pero solo después de darte cuenta que la mujer que no lee nunca hizo temblar tu corazón con una verdadera pasión, que nadie va a escribir la historia de sus vidas, y que ella va a morir también con solo un leve y atenuado arrepentimiento que nada surgió de su capacidad de amar.

Haz eso ¡maldita sea! porque nada jode más que una mujer que lee. Hazlo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una vida en el infierno. Hazlo, porque una mujer que lee, posé un vocabulario que puede describir el amorfo desencanto que provoca llevar una vida insatisfecha - un vocabulario que analiza sintácticamente la belleza innata haciendo del mundo un lugar de necesaria accesibilidad en lugar de un ajena maravilla. Una mujer que lee tienen un vocabulario que sabe distinguir entre la engañosa y desalmada retórica de alguien que no puede amarla, y la desesperación inarticulada de alguien que la ama demasiado. Un vocabulario, maldita sea, que hace de mi raciocionio insustancial un truco barato.

Hazlo, porque una mujer que lee entiende la sintaxis. La literatura le ha enseñado que los momentos de ternura vienen en un esporádico pero reconocible intervalo. Una mujer que lee, sabe que la vida no es una gráfica; sabe que hay puntos bajos los cuales llegan con el flujo de la decepción. Una mujer que ha leído entiende el sentido de las pausas irregulares en el titubeo de una respiración de una mentira constante. Una mujer que ha leído, percibe la diferencia entre un esporádico momento de rabia y un constante y arraigado hábito de alguien que, su amargo cinismo lo ciega, lo ciega al punto de no tener razones lógicas, o propósitos y que insiste a pesar de que ella ha hecho sus maletas dándole una despedida renuente y donde ella ha decidido que yo soy puntos suspensivos y no un periodo. Sintaxis que da el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida.

Salgan con una mujer que no lee, porque la mujer que lee sabe la importancia de la trama. Ella podrá seguir la delimitación de un prólogo y la filosa cresta de el clímax. Ella los siente en su piel. La mujer que lee será paciente con los intervalos y agilizará un desenlace. Pero por sobre todas las cosas, una mujer que lee, sabe mejor que nadie el significado de un inminente final. Y está de acuerdo con eso. Ella le ha dicho adiós a un sin fin de heroes con solo una pizca de tristeza.

Sal con una mujer que no lee, porque una mujer que ha leído va a ser la narradora de sus vidas. Tú con la Joyce, tú con Nabokov, tú con la Woolf. Tú en la biblioteca, en el andén del metro, tú en la esquina del café, tú en la ventana de tu habitación. Tú que has hecho mi vida tan malditamente difícil. La mujer que ha leído le ha dado un giro a su vida atascandola de significados. Ella insiste en que tiene una gran narrativa, que su reparto de soporte es colorido, y su tipo de letra es valiente. Tú, la mujer que lees me hace querer ser todo eso que no soy. Pero soy débil y te voy a fallar , porque tu has soñado adecuadamente, con alguien mejor de lo que yo soy. Tu no vas a aceptar una vida como la que describí al principio de este escrito. Tu no vas a aceptar nada menos que pasión, y perfección y una vida digna de ser contada. Así que aquí termino contigo, mujer que lee. Toma el próximo tren al sur y llevate a tu Hemingway contigo. Te odio, de verdad te odio.


Post original de Charles Warnke

You Should Date An Illiterate Girl

Thursday, August 26, 2010

Amable


Una vez alguien me dijo que era amable,
y que esto es que era una persona fácil de amar,
creo que ha sido el piropo mas lindo que me han dicho.

Wednesday, January 06, 2010

Tradición Navideña


Tenía que ser en navidad, justo por qué es navidad y ya es una tradición navideña y no hay otro modo de hacerlo.

Todas las relaciones tienen sus etapas, sus altas y sus bajas, sus momentos de cisma y de renovación. En este caso sucede en navidad cada 4 años más o menos. Siempre claro acompañado de gritos, llantos y reclamos. Imposible hacerlo de otra manera. El caso es que aún me parece inaudito que siga existiendo algo entre nosotros. Bien dice Juan Gabriel que la costumbre es más fuerte que el amor.

Todo empezó con una sugerencia de mi parte, la neta a veces me da miedo hacerlo, por que inevitablemente terminará en explosión. Pero también de que sirve la supuesta "cercanía" si uno tiene miedo de decir algo que puede molestar al otro. Pero hay veces que uno no se puede callar. Lo peor del caso es que siempre que de mi boca sale alguna anotación de ese estilo, sale como peste bubónica y termina embarrándome a mí. Quien sabe cómo y de que manera siempre terminamos hablando de mí y lo peor es que con comentarios que a diferencia de los míos, sólo tienen la intención de herir. Y ya me sé el cuento como va: durante meses se siente mal por haberme dicho todo eso, pero su orgullo no le permite pedirme perdón, así que mejor ignoramos lo sucedido con una amabilidad extraordinaria, pero también extraordinaria desconfianza, siendo yo la beneficiaria de sus múltiples muestras de cariño. Pasará el tiempo, seremos aún más cercanos, pero más vacíos ahora que cada uno sabe sus mutuas miserias.


Supongo que hay relaciones que no pueden ir de otra manera...

Thursday, March 01, 2007

Amores Perros





En memoria de Odin

Once años, once meses, once días y cerca de once horas. Fue el tiempo que Odín apropió con su presencia un espacio difícil de llenar, aunque también difícil de entender.
Me atrevería a decir que fue feliz. Increíblemente inteligente y con un mal carácter inversamente proporcional a su descomunal tamaño de chihuahueño sobredesarrollado.

Gustaba de la comida gourmet y de sazón internacional: paella, arroz griego y chino, disfrutaba de su riguroso baño diario de sol. Era un ser totalmente dependiente, chantajista emocional, egocentrista y manipulador. (Dicen que todo se parece a su dueño... sera?).

Odín me da la certeza de que el amor es extraño, especialmente un cariño tan difícil de describir, un amor hacia un ser que no puedo decir que fuese recíproco. Totalmente irracional: un ser chiquitín, molesto, orejón, latoso, mordelón, delicado, maricón, y para nada ganador de un concurso de belleza.

Aún así después de todo, lo extraño, La casa se siente extrañamente vacía, aún a veces llego esperando encontrarlo en la puerta recibiéndome agitando su colita y con su cara de reproche, extraño la manera en que se trepaba a mi maleta y se ponía a aullar cada que salía de viaje, extraño su expresión de total incomprensión, sus reclamos de cariño, sus lloriqueos maricones, y su calorcito en mi regazo.



Cursi... lo sé no puedo evitarlo.