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Monday, November 30, 2009

Qué pasa después del vivieron felices para siempre

El cuento de hadas que nunca nos contaron:
Había una vez una muchacha que le preguntó a un chico si se quería casar con ella,
el chico dijo “no” y entonces ella vivió feliz para siempre.
Sin lavar,
sin cocinar,
sin planchar para nadie,
saliendo con sus amigas
gastando su dinero en si misma
y sin trabajar para ninguno.
FIN
…El problema es que de chiquitas, NO nos contaban estos cuentos…
Y… ¡NOS JODIERON CON EL MALDITO PRINCIPE AZUL!

qué pasa después de que se casaron? vivieron felices para siempre??




Cómo nos ha hecho daño Disney...

Sunday, September 20, 2009

How to be an artist



Stay loose. Learn to watch snails.
Plant impossible gardens.
Invite someone dangerous to tea.
Make little signs that say yes! And post
them all over your house.
Make friends with freedom & uncertainty.
Look forward to dreams. Cry during movies.
Swing as high as you can on a swingset, by moonlight.
Cultivate moods. Refuse to be “responsible”. Do it for love.
Take lots of naps. Give money away. Do it now. The money will follow.
Believe in magic. Laugh a lot.
Celebrate every gorgeous moment. Take moon baths.
Have wild imaginings, transformative dreams, And perfect calm,
Draw on the walls. Read every day. Imagine yourself magic.
Giggle with children. Listen to old people.
Open up. Dive in. be free. Bless yourself. Drive away fear.
Play with everything. Entertain your inner child, you are innocent.
Build a fort with blankets. Get wet. Hug trees.
Write love letters.

Thursday, September 25, 2008

Reflexiones sobre la belleza

Alguien me preguntó hacia dónde dirigía mi vida.

Yo le contesté... -A ser feliz.
El me dijo: ¿Que te hace feliz?-¿Cuál es tu meta final?

-La belleza, la perfección. Me gusta pensar que mi fin es lograr que el mundo sea mas bello. Eso fue lo primero que me salió

El insatisfecho con mi vaga respuesta me preguntó -¿Y qué consideras bello?

No creo que está pregunta tenga una respuesta correcta, para empezar las preguntas suelen tener diferentes respuestas a través del tiempo. Incluso nuestros gustos cambian.

Pero que considero verdaderamente bello...

Creo que es aquello que es tan exacto y a veces tan simple
que no pudo haber sido de otra manera,

tan armónico y tan perfecto
que a veces no te atreves a respirar por temor a que algo cambie.
Pero al mismo tiempo es tan tuyo y a veces tan familiar
como estar en casa.

Es algo que embona perfecto,
que te hace sentido y te da paz,
te hace feliz y te completa.

Algo tan sublime
que parece que fuera hecho a la medida para ti
y que por eso lo convierte en algo tuyo.

Algo exclusivo, por que sientes que no hay nadie en este mundo
que lo disfrute y lo aprecie como tú.

Si belleza no es eso, entonces no sé que será.

Life is not measured by the number of breaths you take,
but by every moment that takes your breath away. ...

Thursday, May 10, 2007

Excuse me, is this a work of art?



Lo interesante del mundo del arte conceptual, es que cualquier cosa es arte, un artista ni siquiera tiene que entender su propia creación para que lo sea, pero a veces se cae en una ambiguedad no sólo molesta, si no hasta irrisoria.

Este es un proyecto de Ana Velez, en diferentes museos iniciado en el MOMA en abril del 2007.

Muy interesante....

Monday, April 23, 2007

smell like teen spirit


Yo creo que en mi otra vida fui junkie...
Me encantan los olores del thinner, de los solventes, de la pintura, los barnices, la gasolina, los marcadores esterbrook... en fin. Toda clase de olores prohibidos para menores de edad. No sé por qué. Pero soy de la teoría de que ninguno de nuestros sentidos como el olfato tiene un poder tan sutil y penetrante como el los aromas en nuestra memoria.

Hay imagenes que se nos quedan grabadas para siempre, pero creo que con el tiempo si son muy malas las bloqueamos, si son buenas las hacemos en nuestra memoria aún mejores, incluso hay otras que simplemente se van desvaneciendo como una hoja llena de trazos en carboncillo.

Hay sonidos que reconocemos, pero a veces aún una canción que fuera en algún tiempo pasado nuestra predilecta. En un momento presente, nos es imposible de reproducir en la memoria.

El sentido del gusto es el más ambiguo de todos, yo al menos he cambiado mucho a lo largo de mi vida, recuerdo que de niña me encantaban los algodones de azúcar; y en una ocasión hace algunos años vi un vendedor y me causó esa misma emoción que antes, fui corriendo a comprar una de esas nubes color rosado, y Dios! que empalague!!, sólo pude con dos pequeños trozos. Por el contrario, el olor a azúcar quemado aún puedo reproducirlo en mi cabeza y me sigue provocando el mismo placer que de antaño. (calmate! viejita de antaño).

El tacto es tan cotidiano, que no le damos importancia, todo el día nuestra piel esta rozando con la ropa, los instrumentos de trabajo, la baranda metálica y fría de las escaleras, otra piel, el frío, el calor... que se ha vuelto de lo más instrascendente...

Sin embargo el olfato se adentra en lo más primitivo de nosotros, a veces no como una imagen que nos trae un recuerdo concreto, si no más bien un sentimiento irracional: felicidad, miedo, seguridad, paz, etc. A veces es muy difícil descifrarlo, pues no nos acordamos bien a bien del recuerdo primario de ese olor, relacionado con un hecho específico y que provocó en nosotros una reacción, que incluso se pudo generalizar a un grado de determinar parte importante de nuestra personalidad o nuestros gustos. Por ejemplo alguien me comentaba justo ayer que no le gustaban los mariscos por cómo olían. A mi me encantan los mariscos y aunque su olor al prepararlos no sea lo más agradable, a mi me huele a mar, a vacaciones de navidad, y de ahí se desata una cadena: a pelo mojado con agua de mar, besos salados, castillos de arena húmeda, aire caliente de trópico, piel con bronceador y plástico de salvavidas.

Por ejemplo recuerdo el inicio de clases, me encantaba el olor a libro nuevo, al plástico de los empaques de los útiles, el del caolín de las hojas de los cuadernos, el de los uniformes recién estrenados, el olor al salón de clases justo el primer día (ya los demás estás tan acostumbrado que no lo notas)al plástico de la lonchera y del frutsi de uva, del aluminio impregnado a chocolate, a zapato con suela de goma sin usar. Y justo eso, el conjunto de esos olores hacían para mi el parte indispensable del paquete del regreso a clases. Aún ahora, cuando compro un libro nuevo, o salgo de la papelería con una bolsa repleta de cosas, siento esa alegría, esa ansiedad, esa curiosidad y un poquito esa tristeza de cuando se acaban las vacaciones.

El olor a carbón y anafre de la obra me devuelve inevitablemente a la sierra: al aroma de una fogata perfumada con ocote. Me encanta ese aroma a hierba, a leña, a verde. Ese olor de alguna manera inexplicable me abraza y me suelta al mismo tiempo a las barrancas.

Las personas cada una tiene un olor peculiar, algunos casi imperceptible, otros demasiado profundo como para olvidarlo. No sé lo demás, yo al menos no puedo dejar de voltear la cabeza ante una loción de hombre deliciosa, o incluso el olor particular de algunas personas al pasar.